Una escuela para defender a los ciberactivistas del Mediterráneo

La apuesta por la libertad de información y expresión ha hecho que muchas organizaciones centren sus proyectos en la protección y defensa de aquellas personas que se arriesgan a contar y difundir lo que ocurre en sus países. Luchar contra la censura y proteger las actividades de comunicadoras, periodistes, blogueres, ciberactivistas...

La escuela para la seguridad digital, activa desde hace pocos meses, fue creada para proteger a los activistas de la censura y del control ilegal de sus actividades. Gracias a un proyecto de la ONG canadiense Alternatives y financiado por la Unión Europea, la escuela ha puesto en marcha sus actividades involucrando a activistas en las zonas del Maghreb y del Mashreq, en una iniciativa que incluye Túnez, Palestina, Siria y Sudán.

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La idea fue lanzada el año pasado, gracias a un amplia red internacional coordinada por la ONG Alternatives y donde también participan la irlandesa eQualit.ie, la americana APC y la tunecina FTDES. El objetivo es dar apoyo a la libertad de expresión y al acceso a la información a través de una amplia red en Oriente Próximo y el Norte de África para continuar construyendo puentes – reales y virtuales- que desafíen las censuras y reafirmen que la libertad de información y expresión son derechos inalienables.

Desde Un ponte per…, organización con la que Novact trabaja desde hace años en varios proyectos en Iraq, además de aportar la experiencia ganada en terreno a través de proyectos de apoyo a la sociedad civil iraquí como la Iraqi Civil Society Intitiative, también están comprometidos en crear sinergías con su propio programa mediterráneo para la libertad de expresión.  Se trata de un proyecto pensado para proporcionar protección y formación a todos aquellos periodistas y activistas, así como sindicalistas y miembros de asociaciones de la sociedad civil, que en los últimos años han tenido un rol fundamental en la difusión de información de base en sus países, y que cada día deben luchar por su derecho a informar y a poder desempeñar su profesión con garantías de seguridad.

De aquí salió la idea de organizar la primera Conferencia Internacional sobre libertad de expresión, organizada el pasado mes de mayo en Túnez, para construir y elaborar iniciativas y acciones concretas de solidaridad contra las violaciones, y proteger a los y las activistas y periodistas allí donde se encuentran más expuestos. Un encuentro que puso en evidencia como, después de las revueltas árabes en 2011, existe una fuerte represión contra blogueros, activistas, periodistas y defensores/as de derechos humanos.

En Iraq el acto de informar puede costar la vida. Los datos lo explican: solo en 2014, 17 periodistas han sido asesinados mientras desempeñaban su trabajo. Hoy, con el avance del ISIS y las medidas para controlar Internet aprobadas por el nuevo gobierno, la situación de peligro es aún peor para ellos. De hecho, la recién aprobada ley contra el cybercrimen ha sido fuertemente criticada por las asociaciones de la sociedad civil por poner en peligro el trabajo de periodistas, opositores políticos y activistas.

Desde Novact, hemos desarrollado una línea similar en España y Marruecos. El proyecto Defender a quien Defiende ha generado una coalición de defensa de personas defensoras de derechos humanos con una fuerte apuesta por la libertad de expresión y la información, que queda amenazada con la ley de seguridad ciudadana que está llevando a cabo el gobierno español. Por su parte, en Marruecos, participamos en el Foro Mundial de los Derechos Humanos, en las mesas de libertad de expresión y derecho a la información. Además, tenemos diversos proyectos de incidencia y participación colectiva en la política del país por lo que respecta a  proposiciones de ley como la del nuevo Código de la prensa, por ejemplo. Leyes que están siendo formuladas sin ninguna articulación con los movimientos sociales, sindicatos, organizaciones feministas y movimientos juveniles, incumpliendo así lo establecido en la Carta Magna del país.