Expulsada la Delegada de Novact en Marruecos

Expulsada la Delegada de Novact en Marruecos por el trabajo de la organización en la promoción y protección de los derechos humanos en el país

Novact – Instituto Internacional para la Acción Noviolenta lleva más de dos años realizando un intenso trabajo de promoción y protección de los derechos humanos en Marruecos y en toda la región del Maghreb. El trabajo de NOVACT se realiza en coordinación y con financiación de las principales agencias de cooperación internacional, incluyendo a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, la Unión Europea, las Naciones Unidas o el Ayuntamiento de Barcelona. Igualmente, Novact trabaja en cooperación con las principales ONGDs Marroquíes especializadas en la defensa de los derechos humanos, trabajando principalmente en el campo del Derecho a la Salud, Libertad de Expresión, Derechos Civiles y Políticos así como los derechos y libertades individuales.

NOVACT considera que la expulsión de su Delegada en Marruecos, debe enmarcarse en un contexto de notable deterioro de los derechos y libertades fundamentales de la población marroquí. En concreto, cabe destacar que:

(1) Desde hace varios meses, organizaciones de defensa de derechos humanos en el país están sufriendo toda una serie de injerencias arbitrarias en sedes, además de restricciones injustificadas de actividades asociativas, entre otras vulneraciones de derechos civiles y sociales.

(2) El actual Código Penal Marroquí, en los artículos 489 y 490, penaliza las relaciones sexuales fuera del matrimonio y establece penas de hasta tres años de prisión y 1.000 MAD (90€) de multa a quien cometa “actos contra natura con individuos de su mismo sexo”. En el actual anteproyecto gubernamental de reforma del código esta pena no va a variar; al contrario, las multas asociadas a él van a multiplicarse por veinte. La aplicación del Artículo 498 representa una clara vulneración del derecho de las personas a decidir sobre su propia vida y supone una vulneración del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ratificado por Marruecos en 1979.

La detención y expulsión de nuestra delegada es un capítulo más de esta campaña institucional represiva ante aquellas organizaciones y movimientos sociales que defienden los derechos humanos.

Ayer a las 18:30 horas, fue identificada y detenida por tres policías de paisano en la puerta de su domicilio y expulsada del país, tras varias horas de interrogatorio. El Ministerio de Interior marroquí ha comunicado que su situación administrativa era irregular, y ha apuntado en clara referencia a su actividad como cooperante de Novact que la defensa de los derechos civiles y sociales por la que trabajaba eran “acciones no autorizadas […] que apoyan las causas de la desviación de la moral”.

El pasado 22 de mayo, cuando se dirigía al aeropuerto para un viaje de trabajo a Barcelona, también fue retenida durante unas horas, informándole de una orden de expulsión que nunca se hizo oficial. El pasado 1 de junio regresó a Rabat sin problemas en la frontera.

Desde NOVACT:

  • CONDENAMOS la expulsión de nuestra delegada.
  • DESTACAMOS que las condiciones de detención y expulsión han sido inadecuadas, concurriendo en una violación de los derechos de las personas españolas en extranjero, vulnerando su derecho a asistencia letrada, asistencia diplomática y representación legal. El procedimiento de expulsión ha sido irregular y vulnera tanto las garantías de procedimiento como las de protección: la decisión de expulsión no le ha sido comunicada con antelación, excepto en el momento de ejecución de la expulsión, y no ha tenido la oportunidad de acceder a un procedimiento para apelar dicha decisión y sus razones, ni someter su caso a revisión a las autoridades competentes; no ha gozado de un periodo razonable de tiempo para preparar su salida del país; durante su expulsión ha estado sujeta a un trato degradante y atentatorio contra su dignidad, incluido en su condición de mujer. Resulta especialmente preocupante que a pesar del interés de las autoridades de la Embajada y el Consulado Español en Rabat, las autoridades marroquíes le hayan negado el derecho a la asistencia diplomática. Esta irregularidad es una práctica reincidente en Marruecos. En 2004, el relator Especial de Naciones Unidas sobre los derechos de los Migrantes examinó el procedimiento de expulsión en su visita al país, y recomendó su revisión así como que se ofrezcan cursos de entrenamiento a los funcionarios responsables de la expulsión.
  • INSTAMOS a que la comunidad internacional, y con especial atención el gobierno español, defienda la legitimidad de las acciones de NOVACT y de las ONGDs que defienden y promueven los Derechos Humanos en Marruecos. Las acciones de NOVACT deben entenderse como parte integrante de la política exterior de un país con una marcada experiencia en la promoción y defensa de los derechos humanos.

———- Impactos mediáticos sobre la expulsión Preguntas de  izquierda plural-ICV en el Congreso de los Diputados y  de ICV en el Parlamento Europeo sobre la expulsión