Sin derechos no hay seguridad

En las últimas décadas, nuestros gobiernos han buscado una solución en el extremismo violento solamente a través de un conjunto de medidas antiterroristas basadas exclusivamente en la acción policial, y también militar, en la seguridad y en la limitación de nuestros derechos y libertades. En nombre de la lucha contra el terrorismo, hemos observado un uso extensivo del poder policial y la adopción de un arsenal legal represivo que ha sido responsable de dramáticas violaciones de derechos humanos con un creciente sufrimiento en todo el Mediterráneo.

Es esta la única respuesta posible? Para reflexionar en turno a esta cuestión, NOVACT presenta el estudio “Sin derechos no hay seguridad”. Este estudio, realizado con el apoyo de la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona, analiza la evolución de la ley antiterrorista a nivel internacional. A continuación presenta un análisis comparativo (Argelia, Egipto, España, Francia, Grecia, Iraq, Israel y los Territorios Ocupados Palestinos, Italia, Jordania, Líbano, Libia, Marruecos y el Sáhara Occidental, Siria, Túnez y Turquía) de las legislaciones antiterroristas a la región Euro-mediterránea y se concluye por un análisis detallado de las violaciones a los estándares internacionales en materia de derechos humanos.

La vaguedad en las definiciones de terrorismo y de acto terrorista incorporadas a las legislaciones nacionales, primer motivo de denuncia del mencionado estudio, puerta a la persecución indeterminada de individuos y colectivos, además de la criminalización arbitraria de actividades percibidas como una amenaza para la seguridad del estado. Esto trae a un abuso indiscriminado, arbitrario y sujeto a intereses y subjetividades de las posibilidades del término, así como la adopción de políticas que vulneran los derechos humanos.

En consecuencia, los derechos civiles y políticos (libertad de expresión, asociación. opinión, participación y de reunión) quedan fuertemente malogradas y ponen en entredicho la legitimidad del contrato social entre gobernantes y ciudadanía. Los casos de torturas y tratos inhumanos, crueles y degradantes constituyen una constante de denuncia durante todo el informe. Estas violaciones perpetradas, además, se dan en un clima de impunidad, donde la denegación al derecho de reparación y la falta de investigación y persecución de los culpables constituye una constante en la región.

PODÉIS DESCARGAR EL INFORME, AQUÍ.

* Imagen de portada 
Pedro Mata (Fotomovimiento)