Noticia: Building bridges. Fomentando el diálogo para un Mafraq resiliente

El incremento de población en las comunidades jordanas debido, principalmente, a la llegada de refugiados ha supuesto una mayor competición por unos recursos cada vez más escasos. Como se alerta ya desde hace un tiempo, esta situación es insostenible porque la falta de oportunidades socio-económicas, especialmente entre las más jóvenes, incrementa la tensión en las comunidades generando desconfianza entre la población de acogida y refugiada. Es de esta manera como la crisis humanitaria y de refugio se agudiza aún más: la crisis en la provisión de servicios y de productos básicos es acompañada por una crisis social y política que amenaza la estabilidad del país. Asimismo, la ausencia cohesión social va acompañado de una desconfianza en las instituciones (tanto locales como nacionales) exacerbando el desinterés en la política y en cualquier tipo de participación cívica.
Todos los factores que se acaban de mencionar son un caldo de cultivo excelente para aquellos grupos que propagan ideas extremistas violentas, según diversos informes de organizaciones internacionales trabajando en la zona. Por este motivo, la sociedad civil jordana está trabajando directamente en el seno de las comunidades para prevenir el extremismo violento, concienciando a la juventud y promoviendo alternativas de participación no violenta. Hace unos días, uno de estos proyectos terminaba tras una exitosa implementación.
El proyecto “Building Bridges”, ejecutado por la sociab jordana ARDD y Novact y financiado por el Ayuntamiento de Barcelona y por CNCV, ha tenido como objetivo el refuerzo de las capacidades de participación cívica entre la población joven de la ciudad de Mafraq, al norte de Jordania. Fomentar el diálogo fluido en la comunidad y reforzar la cohesión entre población de acogida y refugiada han sido los dos objetivos fundamentales del proyecto que tienen, como objetivo general, reducir el impacto negativo de la crisis humanitaria en las dinámicas políticas y sociales.

Jóvenes de entre 18 y 30 años han participado en una serie de formaciones en las que se les presentaba la participación cívica y el diálogo social como mecanismo de transformación social y política. Para ello, se llevaron a cabo sesiones interactivas en las que se trataban problemáticas de Mafraq para aterrizar los fundamentos teóricos. Eran las mismas participantes las que identificaban los retos de la población en su comunidad: la falta de una buena educación y de oportunidades laborales. Las diferentes formadoras condujeron diversas actividades y ejercicios para adquirir nuevas técnicas y herramientas en la gestión de conflictos, en negociaciones, en procesos participativos, etc. La puesta en práctica se llevó a cabo mediante diálogos sociales sobre la realidad de la educación pública y los roles de la comunidad estudiantil y el profesorado. A estas sesiones atendieron representantes de sindicatos de profesores, del ministerio de educación y trabajadoras del sector educativo, además de las jóvenes.
Finalmente, desde Novact, se organizó un curso intensivo de formación en construcción de paz y mediación para las participantes más comprometidas en las sesiones anteriores, en las que quedó latente el potencial de la juventud de Mafraq para liderar procesos de transformación en la comunidad.
Por último, el 26 de julio tuvo lugar la ceremonia de clausura del proyecto en la ciudad de Mafraq, acto emotivo en la que las jóvenes mostraron su compromiso con su comunidad y en la que se reiteró la necesidad de brindar oportunidades y alternativas para promover la cohesión social evitando, así mayores efectos de la crisis humanitaria.