NOTICIA: Siguen la represión y los ataques sistemáticos contra la resistencia popular noviolenta en Palestina

El pasado 9 de enero, el activista palestino Sami Huraini #FreeSami fue detenido durante una redada antes del amanecer en su casa en la aldea de at-Tuwani – en el área de Masafer Yatta (Colinas del Sur de Hebrón, Cisjordania) – después de participar en una protesta noviolenta en la vecina Al Rakeez. La marcha tuvo lugar en protesta por un incidente ocurrido una semana antes, en el que Harun Abu Aram, de 24 años, recibió un disparo en el cuello cuando intentaba evitar que los soldados israelíes confiscaran el generador de uno de sus vecinos.

Sami fue llevado a una comisaría de policía en el asentamiento israelí de Kiryat Arba, donde fue interrogado a las 4 de la mañana por presuntas sospechas de obstrucción de la paz y asalto a un soldado israelí, a pesar de la naturaleza noviolenta de la manifestación. Tras su interrogatorio, su detención se prolongó 96 horas. Se espera que su caso llegue a los tribunales el martes 12 de enero.

Huraini es un destacado organizador y activista, miembro fundador de la iniciativa de base Youth of Sumud, que se define a sí misma como «un grupo de palestinos en las colinas del sur de Hebrón que cree y está comprometido con la resistencia popular pacífica como una opción estratégica para poner fin a la ocupación israelí», además de miembro de la junta de los Comités de Coordinación de la Lucha Popular (PSCC).

La naturaleza noviolenta de la manifestación del viernes, combinada con el hecho de que Sami fue el único en ser arrestado en una operación militar selectiva, parece apuntar a que fue atacado personalmente por su papel como un eficaz activista y organizador comunitario. Su arresto debe verse como parte del intento israelí en curso de sofocar cualquier disidencia palestina, incluso cuando se lleva a cabo de manera noviolenta.

El área de Masafer Yatta (Colinas del sur de Hebrón) en Cisjordania,  sujeta a constantes ataques violentos por parte de soldados y colonos, demoliciones de viviendas y confiscaciones como parte de la política israelí orientada a la limpieza étnica de las comunidades palestinas de la zona.

Desde Novact continuamos apoyando la resistencia civil noviolenta en Palestina como una estrategia legítima de acción social y movilización política, como práctica de transformación de las estructuras de opresión e injusticia y en defensa de los derechos humanos y las libertades fundamentales. La estrategia que ha contribuido de manera más significativa a generar cambios y mejoras en el reconocimiento de los derechos humanos en Palestina, además de promover la cohesión social comunitaria y aumentar la participación de diferentes sectores y grupos sociales en estrategias inclusivas y diversas de desobediencia civil y acción social contra las estructuras opresivas y los abusos de los derechos humanos.