¿Por qué una organización que trabaja por la noviolencia impulsa monedas locales, agroecología y economías comunitarias?
En NOVACT entendemos que construir sociedades más justas, resilientes y democráticas implica fortalecer a las comunidades para que puedan decidir sobre su futuro. Por eso impulsamos proyectos que refuerzan las economías locales, la soberanía alimentaria y la cooperación como herramientas para construir alternativas por el bien común.
Cuando se habla de NOVACT, a menudo se piensa en la defensa de los derechos humanos, la transformación de conflictos o la construcción de paz. Esta sigue siendo nuestra razón de ser. Pero una parte de nuestro trabajo también consiste en impulsar iniciativas que den respuesta a algunos de los grandes retos sociales, económicos y ambientales del presente.
La crisis climática, el aumento del coste de la vida o la fragilidad de los sistemas alimentarios tienen un impacto directo sobre las comunidades y su capacidad para sostener formas de vida dignas. Ante esta realidad, una de las líneas estratégicas de NOVACT es la construcción de alternativas por el bien común, promoviendo proyectos que refuerzan las economías locales, la cooperación y la transición ecosocial.
Construyendo alternativas desde los territorios
En el último año, esta línea de trabajo se ha concretado en ocho proyectos de transición ecosocial desarrollados en Cataluña, Madrid y Extremadura.
Entre estas iniciativas se encuentran los proyectos ResilientESS, que promueven sistemas alimentarios locales sostenibles facilitando el acceso de pequeños productores a mercados locales, y la participación en la creación de UnaUn, una marca colectiva para impulsar la distribución y comercialización de productos de ganadería extensiva en Cataluña.
Esta línea también incluye la evaluación participativa de nuevas infraestructuras para la revitalización de las zonas rurales impulsadas por ARCA; los proyectos AgroCistellesBCN y Alimentació que cuida el territori, que promueven los circuitos cortos de comercialización en Barcelona; la dinamización de la Comunalidad de Nou Barris y la gestión de la moneda local LaRosa en Sant Feliu de Llobregat.
Aunque responden a necesidades muy diversas, todos estos proyectos comparten una misma mirada: reforzar las economías locales, favorecer la cooperación entre los diferentes actores del territorio y promover alternativas frente a modelos económicos y alimentarios insostenibles.
Más allá de la incidencia
En NOVACT trabajamos para que las comunidades puedan tener un papel activo en las decisiones que afectan a su futuro. Esto también implica facilitar nuevas formas de cooperación entre productoras, distribuidoras, comercios, administraciones, entidades y ciudadanía, generando redes que hagan posibles modelos más sostenibles y arraigados al territorio.
Este trabajo forma parte de la manera en que entendemos la transformación social: no solo como denuncia de las injusticias, sino también como construcción de alternativas concretas, arraigadas al territorio y capaces de fortalecer la vida comunitaria.