Salimos a la calle: ni guerras ni tiranos
En las próximas semanas, el Institut Novact de Noviolència convoca un ciclo de movilizaciones para defender que no queremos ni guerras ni tiranos. El 26 de abril a las 12 h, en la plaza Universitat de Barcelona, convocamos la movilización “Contra la guerra, derribemos el rearme”, junto a organizaciones sociales, sindicatos, movimientos y colectivos comprometidos con una paz justa. Nos movilizaremos también el 16 de mayo, en el marco del día de la Nakba, y el 14 de junio en Bruselas, en una jornada europea para exigir un cambio de prioridades. Hacemos un llamamiento a participar en estos espacios y a llenar las calles frente a la guerra y el autoritarismo.
En un tiempo marcado por los genocidios, el rearme y nuevas derivas autoritarias, los líderes autoritarios prometen orden y seguridad mientras restringen derechos y espacios democráticos.
En muchas partes del mundo asistimos a la misma dinámica: se alimenta el miedo y el conflicto, se construyen enemigos y se desmantelan las instituciones democráticas.
Para nosotros, la respuesta no puede ser la resignación. La democracia solo vive si las personas participan, se organizan, construyen solidaridad e imaginan alternativas.
La seguridad no se construye con armas
La espiral bélica que atraviesa el mundo es una de las señales más evidentes de la crisis actual. El retorno de la guerra como instrumento ordinario de la política internacional produce muerte, destrucción e inestabilidad, sin liberar a los pueblos ni resolver los conflictos.
Al mismo tiempo, crece la presión para aumentar el gasto militar. La Unión Europea ha puesto en marcha planes que prevén cientos de miles de millones de euros para el rearme, mientras se relajan normativas ambientales y sociales para favorecer a la industria armamentística.
Son recursos que se restan a los derechos, al trabajo, al cuidado de los territorios y a la transición ecológica.
Por eso afirmamos con claridad que la seguridad no se construye con armas, sino con seguridad compartida, desarme, justicia social, cooperación entre pueblos y respeto al derecho internacional.
Defender el disenso y los espacios sociales
El crecimiento del autoritarismo no afecta solo a los conflictos internacionales. En muchos países se reducen los espacios de libertad y de participación democrática.
Ataques a la libertad de prensa, criminalización del disenso, represión de los movimientos sociales y del activismo: son tendencias que vemos cada vez más también en Europa.
En este contexto, los espacios sociales y culturales independientes tienen un papel fundamental. Son espacios de participación, de apoyo mutuo, de producción cultural accesible y de construcción de comunidad.
Sin embargo, cada vez son más objeto de ataques, desalojos y procesos de deslegitimación.
Defender estos espacios es defender la democracia.
Antirracismo y derechos de las personas migrantes
En los últimos años, las políticas migratorias europeas han consolidado un sistema cada vez más violento y deshumanizador.
Sobre las personas migrantes y refugiadas se han aplicado políticas de criminalización, detención y devolución. Al mismo tiempo, se endurece el régimen de control fronterizo y la externalización de fronteras, aumentando la peligrosidad de las rutas. El Mediterráneo se ha convertido en una de las fronteras más mortales del mundo.
El movimiento antirracista, mientras celebra la regularización extraordinaria histórica lograda gracias a la fuerza de la acción colectiva, sigue exigiendo un cambio radical: el fin de las restricciones discriminatorias a la movilidad internacional, el cierre de los centros de internamiento, el fin de los acuerdos que generan violencia y deportación, más apuestas políticas como la regularización y medios para hacerlas efectivas, políticas de acogida digna, públicas y universales, el fin de la violencia administrativa y la impunidad de la violencia institucional racista en las fronteras y en nuestros pueblos y ciudades.
Ni guerras ni tiranos: movilización por la justicia y contra el rearme
Las guerras, la represión de la disidencia, el racismo y el autoritarismo avanzan juntos. Frente a esto, no hay neutralidad posible. Es momento de salir a la calle.
Nos sumamos al clamor global de “No War, No Kings” y lo traemos aquí: para decir no a la guerra, no al racismo, no al rearme, no a los tiranos y no a todas sus complicidades.
Nos vemos el 26 de abril en Barcelona, el 16 de mayo y el 14 de junio.
Ni guerras, ni tiranos.