Noticias 05/01/2026

Venezuela: la intervención de EE. UU. erosiona el derecho internacional y acelera el autoritarismo global

  • El Instituto Novact de Noviolencia expresa su condena categórica a la intervención militar de los Estados Unidos en territorio venezolano y a la detención del presidente Nicolás Maduro.
  • El unilateralismo vivido en Ucrania, Palestina y ahora Venezuela, entre otros contextos, acelera un nuevo orden global basado en el autoritarismo y en una lógica de la fuerza incompatible con las Naciones Unidas.
  • NOVACT reclama a las instituciones europeas y nacionales que adopten una posición activa en defensa de la legalidad internacional.

El Instituto Novact de Noviolencia denuncia como una grave violación del derecho internacional la intervención militar de los Estados Unidos en territorio venezolano y la detención del presidente Nicolás Maduro. Los Estados Unidos NO tienen derecho a “tutelar” Venezuela, ni a secuestrar jefes de Estado a voluntad, ni a disponer de las reservas petroleras venezolanas en beneficio de empresas norteamericanas.

El ataque de Trump contra Venezuela amenaza la paz global y hace el mundo menos seguro. Este ataque da luz verde a cualquier nación que desee atacar a otro país para apropiarse de sus recursos o cambiar su gobierno. Legitima una lógica de impunidad que ya hemos visto operar en Ucrania o en Palestina. Si el líder de Occidente puede bombardear una capital y secuestrar a un jefe de Estado, ¿con qué argumento se puede condenar a Putin por Ucrania? ¿Cómo se juzga a Netanyahu por un crimen de genocidio? ¿Cómo se puede exigir contención a China en Taiwán? Con el bombardeo de Caracas, se está acelerando el autoritarismo en todo el mundo.

Es cierto que Venezuela atraviesa un prolongado deterioro democrático. Las autoridades persiguen y procesan penalmente a opositores, periodistas y defensores de derechos humanos. Más de 20 millones de personas viven en situación de pobreza multidimensional, sin acceso adecuado a bienes, servicios y derechos esenciales. En este contexto, cerca de ocho millones de personas se han visto obligados a huir del país. Pero nada de ello puede servir para justificar una intervención armada ni una tutela externa de EE. UU. sobre el futuro de Venezuela. La única salida legítima y sostenible debe ser construida por los propios venezolanos y venezolanas, mediante mecanismos pacíficos y democráticos.

Los hechos ocurridos en Caracas, especialmente en el contexto de las amenazas expresadas contra Groenlandia, obligan a Europa a una reflexión estratégica de fondo. Apostar por un rearme acelerado y por un aumento de la dependencia energética y militar de los Estados Unidos no solo no incrementa la seguridad europea, sino que contribuye a consolidar una deriva global basada en la militarización, la confrontación y la ley del más fuerte. Europa no puede, ni debería querer, competir militarmente con potencias como los Estados Unidos o China.

Si quiere preservar su coherencia política, su credibilidad internacional y una capacidad de influencia exterior alineada con sus valores fundacionales, la única vía sostenible es reforzar sus propias capacidades de diplomacia, prevención de conflictos y construcción de paz, en línea con la New Agenda for Peace de las Naciones Unidas, apostando por una seguridad común, humana y cooperativa al servicio de la paz y la noviolencia y no de la escalada armamentística.

Por todo ello, NOVACT hace un llamamiento urgente a las instituciones europeas y a los gobiernos nacionales para que:

  • Exijan el cese inmediato de cualquier acción militar o injerencia externa de los Estados Unidos en Venezuela, en estricto cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas.
  • Apuesten de manera clara por una salida pacífica, democrática y construida por la propia sociedad venezolana, con participación efectiva de la sociedad civil y garantías de derechos humanos.
  • Refuercen el multilateralismo, la diplomacia y la construcción de paz, rechazando la militarización de las relaciones internacionales y cualquier doble rasero en la aplicación del derecho internacional.
  • Apoyen mecanismos internacionales independientes de observación y verificación que contribuyan a la protección de la población civil, la transparencia política y la prevención de una escalada de violencia.